La Gran Vía madrileña. 100 años de historias y paseos

abril 15, 2010 at 12:53 pm (Eventos, Opinion) (, , , )

Este año con gran boato y solemnidad se están celebrando en Madrid los cien años de vida de una de nuestras calles más emblemáticas, la Gran Vía.

Esta urbe madrileña, que en la actualidad, es una amalgama de edificios elevadísimos, multitud de viandantes y un sin fin de barrios nuevos, que en breve llegarán a las proximidades de Guadalajara, hace poco más de siglo y medio no era más que un poblachón manchego, eso sí, capital del reino.

Por esos años, mediados del siglo XIX, el plano urbanístico de Madrid era un sin fin de laberínticas callejuelas, sin ningún orden preestablecido que provocaba en la ciudad graves problemas de insalubridad. Por todo ello y junto a fuertes intereses especulativos se comenzó a planear una nueva organización urbanística en Madrid, el Ensanche. Dentro de esta gran obra se ideó una avenida que atravesara la capital de este a oeste, oxigenándola trayendo los aires de la Sierra.

El plan no fue fácil de llevar a cabo por diversos contratiempos hasta que finalmente el 4 de abril de 1910 el rey Alfonso XIII, con una piqueta de oro, dio el primer golpe con el que arrancaban las obras.

La construcción de la Gran Vía se desarrolló en tres períodos, quedando finalmente terminada en 1952. El nombre definitivo de Gran Vía no se estableció hasta el año 1981, bajo la alcaldía de D. Enrique Tierno Galván, y es que esta calle nos ofrece un extraordinario eje cronológico de la historia de España a través de su prolija nomenclatura. Durante la guerra civil los distintos tramos de la vía recibieron nombres tales como avenida de la CNT, avenida de la Unión Soviética o avenida de Méjico, mientras que tras la victoria franquista la calle pasó a denominarse avenida de José Antonio, en honor del líder falangista José Antonio Primo de Rivera.

Durante toda su dilatada historia la Gran Vía ha sido una arteria fundamental de la capital, destinada al sector servicios en su mayoría, su multitud de números han acogido bares, tabernas, cines , teatros por los que han deambulado una fauna tan abundante como variopinta. Día y noche ha dado cobijo al mendigo, la puta, el yuppie, el juerguista, el penitente y mucho, mucho paseante.

En honor a su cumpleaños los pocos cines que quedan con vida y no han sido eliminados por un centro comercial o un insufrible musical repondrán clásicos que se proyectaron décadas atrás. Les invito a que se pasen y se tomen con Ava Gadner una copita en el Starbucks, ¡qué lástima!.

A.C. Desviat

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El Guernica sigue dando guerra

abril 6, 2010 at 8:18 pm (Noticias de arte, Opinion) (, , , , )

La obra maestra del arte contemporáneo español, para muchos incluso del mundial, parece no poder descansar tranquila en ningún lugar del mundo.

Nuestra fatídica guerra civil, hizo que fuese a parar a New York donde residió algunos años hasta que en 1981 por fin volvió a España. Pero para aquel entonces el Guernica había estado presente en más de 30 exposiciones, con sus 30 traslados, sus 30 montajes y sus correspondientes 30 desmontajes y su salud empezaba a ser preocupante. Tanto trajín y un rosario de restauraciones cuando menos cuestionables hicieron del Guernica una pieza extremadamente delicada por lo que cuando en 1992 se decidió incluir en la colección permanente del Reina Sofía y tras el posterior informe de restauración de 1998 en el que se especificaba que el lienzo no debería de volver a exponerse a ningún tipo de traslado fuera del Museo, pareció que el cuadro al fin descansaría.

Tan alarmante fue el informe de 1998 que no se aprobó el traslado de la obra ni siquiera cuando el País Vasco la reclamó para el

Montaje del Guernica en el Reina Sofía

70 aniversario del bombardeo de Guernica, siguiendo las estrictas medidas de conservación que marcaban tan manido informe, lo que hizo pensar que el Guernica ,por fin, se quedaría para siempre en las salas del Reina , donde su actual director Manuel Borja-Villel ha querido mostrar la obra en todo su esplendor contextualizándola  junto a otras de las obras que formaron parte de la Expo de París en 1937 como la “Fuente de mercurio” de Calder y otras tantas con las que se intenta transmitir al visitante toda la importancia histórica de tan ilustre obra.

Pues bien parecía que el Guernica ya estaba en su sitio, bien contextualizado y siendo la obra estrella indiscutible de la colección del más importante museo nacional de arte contemporáneo de nuestro país… todo en orden.

El desorden ha vuelto cuando un insólito comentario privado del director del prado, Miguel Zugaza, dio a entender que podría tener en mente reclamar el Guernica para el Prado lo que hizo una vez más que saltaran las alarmas. La ministra no ha tardado en confirmar que “el Guernica no se mueve” pero aun así la polémica esta servida….

El Guernica en su sala del Reina Sofía

Ni por discurso museográfico, ni por contexto histórico el Guernica podría encajar en el Prado, aún así algunos afirman que Picasso dejo expresamente escrito en su testamento que quería que su obra maestra fuese al Museo del Prado, del que él mismo había sido director antes de la contienda civil, puede ser un buen argumento pero si nos ceñimos a los deseos póstumos de Picasso el cuadro seguiría en New York puesto que también decía en su testamento que la obra volvería a España cuando las libertades democráticas de la república volvieran al país, y aquí de la república no hay ni rastro…

El otro problema es que el Reina sin su Guernica se queda cojo, es su obra estrella y la causante del mayor número de visitas a la institución y el Prado al fin y al cabo es el Prado, es simplemente uno de los mejores museos del mundo, no necesita más.

El Guernica durante su estancia en el Casón del Buen Retiro

En cualquier caso esperemos que pase lo que pase el Guernica no sufra, que ya ha pasado lo suyo, y que los responsables de lainstituciones tengan como idea principal que lo importante es que los nietos de nuestros nietos tengan la oportunidad de disfrutar en vivo y no con proyecciones holográficas de una de las más importantes obras de arte del siglo XX y  del mayor símbolo histórico del horror de nuestra guerra que aún nos estremece y nos recuerda que no podemos permitir que vuelva a suceder, como tampoco puede suceder que la mejor conservación posible de la gran obra picasiana deje de ser la prioridad esencial de los agentes culturales que la custodian.

Marta de Orbe

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